La variedad de apellidos en lengua española es enorme. Hay apellidos, por ejemplo, que refieren a realidades de nuestra vida cotidiana: Flores, Cruz, Montes, Campos, Paredes, Torres, Castillo, Cabeza, Rosales, Romero y así, hasta donde nos llegue la imaginación.
Los hay también patronímicos, es decir, que se derivan de un nombre, así: Álvarez de Álvaro, Rodríguez de Rodrigo, Benítez de Benito, Pérez de Pedro o Pero (sí, este último es un nombre propio y su diminutivo es Perico) y Diéguez de Diego.
Pero los que nos ocupan en esta ocasión son los apellidos que son exactamente nombres de pila, por ejemplo, Reina, Rosa, David, Alonzo, Alberto, Diego, Martín, entre otros. Estos nombres, además de que son curiosos, conllevan una problemática: pueden ser confusos, por obvias razones. Bien podríamos creer que el apellido es un segundo o tercer nombre o bien si tenemos muy instalado un apellido de estos en nuestra memoria, podríamos pensar que el segundo nombre es un apellido.
¿Existe alguna respuesta desde la ortografía de la lengua española para estos casos? Sí, La Ortografía de la Lengua Española ofrece una solución, aunque es parcial. La sección dedicada al guion como signo de unión entre palabras u otros elementos sugiere que puede emplearse el guion para unir los componentes del nombre propio si es posible que el segundo pueda ser indebidamente interpretado como apellido, como sería en el caso de la actriz argentina María Rosa Fugazot, que bien podría escribirse María-Rosa Fugazot, dejando claro que el apellido es Fugazot y que Rosa es el segundo nombre.
A pesar de que no está expresada la solución para las personas que tienen un apellido que es a la vez nombre de pila, por extensión podrían aclarar que no tienen un tercer nombre de esta manera: Juan-Pablo Ángel, donde Pablo es segundo nombre y Ángel es apellido y Diego-Martín Alonso, donde Martín es segundo nombre y Alonso es apellido. Difícil es el caso del cantante español Dani Martín y los Temerarios Gustavo y Adolfo Ángel, a los que solamente se les conoce un nombre, aunque creo que nadie discute que son maravillosos nombres artísticos.
Es necesario aclarar que éste es el único caso que se permite el guion en los nombres de pila. A pesar de las posibles confusiones creo que son unos lindos apellidos, muy curiosos eso sí, y sobre todo escasos. ¿Conocés a alguien con ese caso? Si es así compartiles este artículo.
Chau.
Josué R. Álvarez
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