Hace algún tiempo rondan internet varios memes cuyo giro cómico (o al menos parte de él) consiste en deformar las palabras. Específicamente los sustantivos provenientes de la derivación verbal. Para derivar un verbo a su forma de sustantivoes necesario aplicar para algunos casos el sufijo -ción,por ejemplo, dirigir, queda, entonces, dirección. O de digerir, digestión; o de operar, operación.

Pasa que también hay otras formas de derivar a un sustantivo: las terminaciones -ado, ido, -ada, -ida, como en llamada que deriva de llamar; y contamos también con ­-miento, como en movimiento, que deriva de mover.  Estos entre otros recursos.

Visto esto, lo que sucede es simple: se aplica el mismo paradigma (forma) de sustantivación a todos los verbos. Morición, fugación, lloración, miración, dormición (que, por cierto, esta última forma sí existe, y  se refiere a la no muerte de la Virgen María en el credo católico).

¿Por qué causa risa o al menos gracia?

Este meme al igual que otros, tiene originalmente a un gato como protagonista, y aunque su origen y referencia son inciertos —como sucede con otros tantos— si está claro que tiene como motivador una supuesta forma un tanto disparatada de hablar de los gatos, al no manejar correctamente nuestro código humano. Y esa es justamente la gracia, la dulce torpeza en la forma de usar las palabras, más la gracia que le da una imagen de los reyes del internet.

En esta misma categoría entran los memes de yo lo había ponido aquí —tuve que corregir al autocorrector—, que es mucho más simple porque se trata del uso incorrecto del paradigma –ido del participio. Así como cualquier persona puede decir por error escribido o morido. De la misma forma aparece la palabra anvorguesa, que es una deformación bastante torpe de hamburguesa. La reacción es la misma que se tiene con los niños pequeños que pronuncian mal las palabras.

¿Habrá por ahí algún crossover de ya me llegó la enojación, yo había ponido aquí mi anvorguesa? Por cierto, ninguna de estas palabras son usadas fuera de la broma, por lo que no se trata de ningún peligro para la lengua, más bien se debe considerar un uso inteligente de ella, porque como sucede en la poesía, para trasgredir conscientemente la regla, primero hay que conocerla.

Josué R. Álvarez

Aquí algunos menes

Josué R. Álvarez

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