Lars y la chica real es una comedia dramática de 2007, dirigida por Craig Gillespie y protagonizada por Ryan Gosling. Cuenta la historia de Lars, un joven de 27 años que inicia una relación romántica con una muñeca sexual que él llama Bianca. La compra por internet después de sentir la presión constante de sus familiares y compañeros de trabajo que todo el tiempo le preguntan si es homosexual.

Psicólogos y Psicoanalistas Restaurando el Lazo Social: Lars y una chica  real

Lo trascendental no es cómo llega Bianca ni la relación que Lars inicia con ella, sino cómo su familia y toda la comunidad se involucran en el tratamiento recomendado por su siquiatra, quien, aprovechando a Bianca, les pide a sus cercanos que finjan que ella es real. Le compran ropa, la llevan a la estilista, tiene una agenda, va a fiestas, participa en bingos, sale a tardes de chicas, en otros términos, se vuelve una más en el pueblo.

Todos los acontecimientos en la película pueden y deben explicarse desde la psicología. Así, además de una emotiva impresión visual, la historia cobra un sentido completo que acentúa la experiencia a la que nos invita Gillespie en su largometraje.

El Enfoque Modular Transformacional (EMT) del psicoanálisis, está basado en la articulación de componentes y de sistemas motivacionales. Es decir, que estudia aquello que ejerce influencia en el ser humano para tomar decisiones acerca de necesidades específicas. Este enfoque intenta explicar cómo la multiplicidad de factores psíquicos pueden activar distintas zonas cerebrales y el efecto que podría tener en la conducta humana. Por ejemplo, la escasa relación con su mamá, la relación distante con su papá y las comparaciones con su hermano provocaron su dificultad para expresarse.

El EMT explica la situación en la que se encuentra Lars y sus motivaciones para adquirir —nótese que se habla de una cosa— esta peculiar novia. Como todos los seres humanos, Lars siente la necesidad de amar y ser amado, pero su personalidad lo sabotea: ni siquiera es capaz de saludar a Margo, la chica que le gusta, a pesar de que sí es correspondido. En consecuencia, su necesidades afectivas quedan insatisfechas.

Dentro del EMT se encuentra la teoría de las pulsiones de hetero/autoconservación. Estas hacen que el ser humano busque la salud corporal y mental propias y de los demás, en otras palabras, cuidarse y cuidar al prójimo. Se encarga, por lo tanto, de funciones puramente biológicas que van desde el hambre hasta por qué una madre amamanta a su bebé.

El problema aparece cuando la detección de una amenaza hacia nuestras seguridades activa el sistema de apego de una persona. Esto es lo que le sucede a Lars cuando siente que la única persona que lo hace sentir seguro (su hermano) se casó y pronto tendrá un bebé. ¿Qué será de su vida? También se siente acorralado ante la insistencia de que necesita compañía: su entorno le grita que busque una novia.

En este caso debido a una posible inestabilidad en el sistema de satisfacción sexual/sensual y una baja autoestima por la soledad en la que se encuentra, la mejor solución a su problema es Bianca. ¿No estaba enamorado ya de Margo? Que Lars esté enamorado de Margo no es importante si nadie lo sabe. Él necesita algo fuera de sus emociones y pensamientos, algo real que todos puedan ver, y Bianca es justo eso.

Volviendo a la teoría, esta propone que las pulsiones pueden generarse en el inconsciente, como sucede en la película. Por ejemplo, con los sermones que se escuchan de fondo en algunas escenas, el sacerdote dice: el Señor ya nos lo ha dicho: ámense los unos a los otros, amigos míos esa es la única ley real, lo que tiene un efecto en el inconsciente del protagonista.

Lars siente la necesidad de un objeto transicional, como los biberones que ayudan a pasar de la dependencia de la leche materna a la comida. La diferencia es que estos suelen aparecer durante la lactancia y desaparecer cuando se deja de ser un niño. Lo notable de esta película es como Bianca no solo se convierte en el objeto transicional para Lars, sino para toda la comunidad: lo ven y tratan de otra manera. Bianca no es el único objeto transicional de la película, Margo también utiliza un oso de peluche que la ayuda a pasar de una zona de inseguridad a una más segura.

Al final de la historia, el protagonista madura emocionalmente, y toda la comunidad tiene un proceso evolutivo paralelo al suyo. El desarrollo emocional es un continuum evolutivo, esta comunidad pasa de tener una relación sin conciencia, sin una aceptación real del otro, a tener una relación conscientemente diferenciada que fortalece sus identidades particulares.

Cada persona normal lo es solo en promedio, pues el yo se vuelve un ser fronterizo sometido a lo biológico y lo psíquico: nuestras necesidades, deseos, sensaciones y fantasías. El yo se queda entre el cuerpo y el alma.

Alejandra Cerrato