The Office se ha posicionado como una serie de culto, y cada vez el mito se hace más grande. Dentro de ella, tiene lugar la que es, sin lugar a duda, una de las parejas más queridas de la televisión. Debo confesar que las primeras temporadas me las vi casi de golpe, solamente esperando que sucediera algo entre ellos. Pero, ¿cuáles son las claves para que la pareja de Jim y Pam funcione tan bien desde el punto de vista narratológico? Aquí presento las tres que yo considero.

  • Personajes y actores carismáticos

El primer punto es bastante evidente, pero adelanto que no es el más determinante. Los personajes de Jim y Pam son dulces, juguetones y carismáticos. Hay muchísima química entre ellos, que se va construyendo con mucha complicidad. Diría yo que a costillas de Dwight.

Los actores realizan un gran trabajo. Tanto John Krasinski como Jenna Fisher hacen logran que los personajes sean verosímiles, que el miedo, el amor y todo que sucede luego sean creíbles. Además, cómo olvidar cuando John Krasinski impidió que Jim le fuera infiel a Pam. Ese es compromiso no solo con el personaje, sino que con la relación.

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  • Foco

Para mí, este es el punto clave. Si la serie fuera sobre Jim y Pam seguramente habrían pasado cosas de más. Los habrían obligado a estar en conflictos que estiraran y contradijeran la esencia de los personajes. Y al llegar la boda se habría muerto la serie. O al prever esto, habrían alargado excesivamente la historia.

En cambio, la seria va más sobre Michel, a veces sobre Dwight, o mejor dicho, sobre todos en la oficina. Que la historia de Jim y Pam se haya ido desarrollando en segundo plano le dio descanso en muchas ocasiones y solamente pasó lo que tenía que pasar. Por eso considero que es normal que la mejor pareja romántica no pertenezca a una serie de comedia.

El amor llega a la temporada nueve y no está rancio, ni en la serie, ni para quienes la están viendo. Gracias a que no hubo necesidad de romper la cuerda, de hacer drama después del momento feliz. Por supuesto que esa no es una responsabilidad de la comedia, y todos los amantes de The Office lo agradecen profundamente.

  • Formato

Siempre he pensado que The Office es tan querida por su formato. No solo significó un aire de frescura para la televisión de comedia, sino que el formato de falso documental permitió que los personajes se desarrollaran mejor, es decir, que fueran —a pesar de algunos absurdos— completamente humanos. Los queremos y a veces hasta nos duelen porque son personas normales, como nosotros en una oficina.

Entendemos el conflicto de Pam cuando su mejor amigo le confiesa su amor; la entendemos cuando rompe con Roy; entendemos a Jim cuando huye; los entendemos cuando están lejos y cuando deciden escaparse en su boda.

Esa es la razón por la cual no solo nos reímos de Kevin o Ryan, sino que nos importan y los queremos. Profundizamos en las relaciones humanas que se van formando, y nos damos cuenta con un simple gesto de lo importante para cada personaje. Por eso The Office saca risas y también lágrimas.

Epílogo

Como dije al principio, estas son para mí las claves para que funcione esa historia de amor inserta en una comedia. Esa historia que después de un día de trabajo nos hace pensar «hoy tuve un buen día». Es lo que ella dijo. ¿O él?

Josué R. Álvarez

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