En Habrá silencio en nuestras bocas frías, Giovanni Rodríguez apuesta  por la brevedad —como lo indica el subtítulo del libro—, e intenta sostener sus historias en el lenguaje. Procura despojarse de toda la migaja en los cuentos, pero sin la vuelta de tuerca imperativa del microrrelato o el relato corto.

Rodríguez apuesta por las oraciones cortas y en su orden canónico, incluso, en algunos casos llega a usar el punto, no para segmentar las unidades verbales, sino las nominales: La carta. Eso era lo importante. La carta (Rodríguez, 2021, pág. 65). Enuncia de esta manera cuál es su intención estética en esta colección de cuentos.

Los cuentos son extraños —el otro adjetivo del subtítulo—  en una doble dimensión. Por una parte, algunos están escritos sobre premisas muy particulares, y otros, desde la técnica pueden ser considerados experimentales. Y, además, no son cuentos al uso. La mayoría son mas bien propuestas escénicas y algunos otros tienen la intención de ser un cuento con el final abierto. Pavel, el invierno, es probablemente el mejor logrado en ese sentido.

De los experimentos narrativos los siguientes me parecen los mejores. Con la cabeza en los pies, es una propuesta narrativa novedosa y muy bien lograda. Diría yo, el mejor cuento de la colección. Es un gran logro narrar solamente movimientos de pies, y con ello lograr delinear a los personajes y contar una historia. La vie en rose También es una propuesta narrativa curiosa. Rodríguez hace un distanciamiento/sátira de la novela rosa, a la vez que la cuenta y la coloca dentro del cuento. Gran mérito. Hombre en la vieja tarde, es sin duda un cuento de fantasía con un tinte cinematográfico. Leerlo lleva al menos diez minutos: dos de lectura efectiva y ocho más para reflexionar en él.

A lo largo de los cuentos hay algunos elementos que se repiten: el retorno (imprescindible en la literatura universal desde Homero) y lo desconocido o extraño.

Edición de Editorial Universitaria

En muchos de los cuentos, sobre todo los de la primera parte, se plantea la idea del retorno. En Pavel, el invierno, Pavel vuelve a Polonia del mismo modo que el protagonista de Un largo funeral para el abuelo, regresa para los actos fúnebres a acompañar a su familia. En Thomas y un padre cualquiera, hay una partida y Thomas mismo también se va y vuelve a los lugares. Sobre este cuento quiero retomar algo luego. Igualmente, en El más frío de todos los inviernos, se propone la idea de un viaje y de un retorno: Era mi vuelta a casa, que me tenía ahí, en un tren de Leningrado a Helsinki (Rodríguez, 2021, pág. 19), y a partir de entonces se desarrolla la historia. En Besos de los días malos —un evidente cuento de pandemia— se busca volver a la normalidad, o por lo menos a la libertad y los besos. Del mismo modo sucede en Familia y algunos otros cuentos.

A la par de la idea de retorno está la idea de cambio. Los personajes a su vuelta perciben que algo ha cambiado. Se encuentran con elementos que les resultan desconocidos y extraños. Que es el otro elemento que se repite. Lo extraño o lo desconocido no es nuevo en la literatura, pero suele estar presente en la literatura de terror y de suspenso. Es muchas veces ligado a lo monstruoso.

El protagonista de Thomas y un padre cualquiera, termina por adoptar como padre a quien sea, a un extraño, al que le tendió la mano. Aquí la paternidad está muy bien trabajada. Thomas necesita esa figura paterna y la encuentra en un desconocido, como si se recogiera en un cuento aquella creencia popular de que madre solo hay una, y padre es cualquiera. En Episodio del fauno el personaje central tiene sexo con un desconocido, tan desconocido que le sorprende su sexualidad, pero aquí lo extraño para el personaje es que él mismo desconoce y luego se extraña de su reacción.

En crónica de un crimen rural la confusión sobre la víctima es producto del desconocimiento. En Pasos ¿de quién son las pisadas que persiguen a la voz que narra? Y en el cuento que le sigue, Por haber perdido la memoria, ¿no es la pérdida de memoria desconocer su pasado? Extraña es, además, la relación de los personajes. De este cuento también quiero decir que es una particular forma de narrar, un poco disonante y desconcertante quizá el uso del presente inminente en un cuento con acciones de ese tipo. Hay cuentos como Familia, que de entrada ya proponen el desconocimiento: El no conocerá a su padre (Rodríguez, 2021, pág. 53). En Rigor mortis, lo desconocido es la verdad sobre lo que se ven obligados a hacer los doctores.

Este libro es un riesgo. Probablemente haya cuentos que estén de más y hay otros que directamente no lo son, como Aviones, pero en general la mayoría se disfrutan y, como evidencié aquí, tienen mucho para ser aprovechados.

Josué R. Álvarez

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