Creo que todos hemos escuchado la frase «valga la redundancia» o, incluso, la hemos usado para disculparnos cuando hemos tropezado con ese vicio del lenguaje. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de un error. No siempre que salga de nuestra boca una redundancia podemos usar esa frase como disculpa.

A pesar de que la Real Academia Española afirma que la redundancia no implica un problema gramatical, sino que es un problema de estilo, no aparece ninguna referencia a esta dificultad en el Libro de estilo de la lengua española. Además, afirma que la expresión «valga la redundancia» es correcta, pero hay que recordar que esta respuesta se refiere a la corrección gramatical, y no a un asunto lógico. Es, digamos, por la misma razón por la cual no atienden el problema de la redundancia como propio, y la aceptación de las famosas subir para arriba o bajar para abajo.

Postura de la RAE expresada en las redes sociales.

Si no es debido decir «valga la redundancia», siempre; ¿cuándo, entonces, podemos usarla? Es simple, solamente en aquellos casos en los que no tenemos otra salida, y necesitamos que se nos valga su uso. Por ejemplo, si decimos: pensar con la cabeza, evidentemente se trata de una redundancia porque la actividad pensar ya implica el uso de esa parte del cuerpo, (aunque sea por metonimia); pero en el desarrollo de un discurso podemos hacer alusión a que pensar con la cabeza, es pensar correctamente o ser lógico. Es decir, que se contrapone a pensar con los pies, que sería pensar incorrectamente o pensar con el corazón, que sería anteponer los sentimientos a la razón.  

Es así como para hacer esta alusión no queda otro remedio que ser redundante, por lo que usarla puede considerarse válido. Sin embargo, si decimos la llanta redonda, no hay ninguna justificación aparente, y no podríamos pedir que se nos dé por válida en el discurso.

En el caso de las redundancias que son más próximas a la cacofonía como: pobres los pobres, sería muy difícil encontrar casos donde se pueda validar, ya que en circunstancias normales las palabras se pueden sustituir para evitar tal situación. Aunque puede haber casos.

En conclusión, sería más preciso pedir disculpas por la redundancia o corregirla sin demasiado alboroto, más que darle validez a lo que evidentemente es un error. A pesar de lo extendida que está la frase. Hay que aclarar que no es lo mismo una redundancia en un texto escrito (esta, aunque parece redundancia no lo es) que en discurso oral. En el primer caso es casi imperdonable. En el segundo se puede dar alguna concesión por la premura que implica ir elaborando mientras se habla.

Josué R. Álvarez

Referencia

RAE [@RAEinforma] (7 de julio de 2020) #RAEconsultas «Entrar dentro» es un uso válido. Las redundancias no constituyen errores gramaticales, sino que se relacionan con el estilo. Twitter. https://twitter.com/raeinforma/status/1280792968207753217?lang=es