Las reglas de ortografía son fáciles, y nadie tiene mayor problema en aprenderlas. De hecho, solo hay que seguir el principio lógico de que en español la mayoría de las palabras son graves terminadas en n, s o vocal, y que por eso no se tildan. Es decir, que lo que se tildan son las anomalías: las agudas terminadas en n, s o vocal y las graves terminadas en consonante que no sean n o s. Y bueno, las esdrújulas que se tildan todas.

El verdadero reto es encontrar la sílaba acentuada o sílaba tónica. Esto sucede sobre todo porque estamos tan acostumbrados a las palabras que somos capaces de leerlas hasta muy mal escritas. Y hay quienes, aunque aplaudan o repitan mil veces la palabra, no le encuentran «el truquito». Es necesario decir, que esto también sucede porque siempre se dice que «la sílaba tónica es la que recibe la mayor fuerza de voz» y no se aclara que es una sílaba un poquito más larga (casi imperceptible), que contraemos un poco más los músculos del aparato fonador al decirla y hasta el volumen puede verse afectado. Pero eso lo dejamos para otro momento.

Lo que te quiero contar (sobre todo si sos profe) es un ejercicio para mejorar la identificación de la sílaba tónica o acentuada. Para eso tenemos que:

  • Preparar un cuento corto, poema o ensayo breve en un documento.
  • Le quitamos todas las tildes. ¡Todas!
  • Y marcamos (o bien con negrita, o bien subrayado) una de las sílabas átonas (o sea una de las que o la que no es acentuada).
  • Los estudiantes pronunciarán en voz alta las sílabas incorrectas (las subrayadas) como si fueran las acentuadas.
  • Se le puede dar una oración a cada estudiante, o dos, según sea la cantidad de ellos y el tiempo.
  • Las palabras sonarán extrañas (se reirán mucho) y se autocorregirán de inmediato, pero hay que «corregirlos» y hacerlos que pronuncien como en el documento.
  • Es importante que la primera oración o título, si es suficientemente extenso, sea pronunciado por el profesor.

De esta manera los estudiantes aprenderán por contraste cómo suenan las sílabas que tienen acento. Y recordemos, que este ejercicio solo es para afinar el oído.

Lógicamente, los monosílabos no se marcan.

Aquí te dejo un pequeño ejemplo:

El extranjero, Albert Camus

Josué R. Álvarez

Te puede interesar