En una oración: ha sido una grata sorpresa. Nope, es una obra más sofisticada de lo que parece. Su principal mérito es el paralelismo y la manera en que se engranan los elementos que la componen. Se nos cuenta que una pareja de hermanos que han heredado el negocio familiar de amaestramiento de animales para Hollywood tiene un avistamiento de “algo” en el cielo. No se sabe bien lo que es, pero quizá por su cercanía con el cine sienten la necesidad de capturarlo.

La captura

Lo primero, los protagonistas de la historia son descendientes del hombre que participó “en pantalla” de la primera toma en movimiento. Un jinete montando su caballo. Y en la película lo que se busca es la primera toma de calidad y verídica de un ovni, que al final no es una nave espacial, sino un ser, cuya inteligencia es más instintiva, intuitiva y monstruosa.

Se logra hacer la captura, y se vuelve quizá a los orígenes de esas primeras capturas de imagen.

La bestia

Uno de los relatos más llamativos del largometraje es el proceso de domesticación de la bestia, que es contada de dos maneras: una breve y otra larga.  Al principio no existe intención de los protagonistas de la historia por controlar de alguna manera al enigmático ser que se aparece en el cielo, pero luego se convierte en un asunto de supervivencia. Tampoco hay que olvidar que el ambiente y el contexto de la historia está lleno de amaestradores, y en algún momento también se pierde el control de los caballos.   

Ese relato de amaestramiento, extendido a través de las dos horas de película es contado también en unos cuantos minutos con la historia del chimpancé Gordys, que pierde el control con el estallido del globo. La misma estructura, la misma violencia, el mismo desenlace, y un círculo que se cierra: la víctima tenía que ser la víctima. Tal vez él estaba esperando ese momento.

No deja de ser un espóiler, pero vaya espóiler, que hace disfrutar mucho más la película.

Actuaciones

Las actuaciones de Daniel Kaluuya (OJ) y Keke Palmer (Em) están en los extremos: la una con muy poco carácter y la otra, quizá un poco sobreactuada. Sin embargo, es llamativo que incluso con un personaje que pareciera que nada le afectara, que hace ver aún peor a su contraparte se puede conseguir una buena producción cinematográfica. ¿Buena dirección?, ¿excelente historia? ¿Cuál fue el truco?

Aprovechamiento de recursos

En la cultura popular se han hecho comunes las burlas a ciertos programas que tratan sobre ovnis y extraterrestres. Ciertamente en la película no dejan de hacerlo, pero a la vez también se aprovecha para el progreso de la trama. Es decir, no se usa nada más para hacer algo de comedia a costillas de alguien más.

Y por último, eso de que el animal no coma plástico, que lo vomite, no deja de ser un guiño a estos tiempos en los que tenemos que pensar muy bien la relación con nuestro planeta y el daño que le hacemos con el plástico.

Además, esta película hace que los caballos se ven magnánimos, hermosos.

Josué Álvarez

“Sí soy”: ¿qué dice la gramática y la lingüística?  

Creo que a estas alturas del siglo XXI hay que vivir debajo de las piedras para no haber leído “Sí soy” en los comentarios de un meme o incluso en la publicación misma. “Sí soy”, es una expresión conformada por un adverbio y un verbo conjugado en primera persona singular. En algunas ocasiones se puede […]

«Mientras la sombra»: fuego que será ceniza

A pesar de que Salvador Madrid insiste en el prólogo del poemario Mientras la sombra, en que no hay un hilo conductor, y que se trata más bien de un libro de carácter fragmentario, sí es posible identificar algunos elementos unitarios. Estos se van forjando por repetición, por acumulación o por la transformación propia de […]